Cronología y ámbitos y niveles de decisión sobre el genocidio de los judíos de Europa.

Edouard Husson. Catedrático de Historia de Amiens. Cronología y ámbitos y niveles de decisión sobre el genocidio de los judíos de Europa.

[…] Hace unos diez años, ocurrió algo interesante: Un desconocido desarrolló una investigación en este terreno; y Patrick Dubois pasa entonces a hablar de estos temas. Desde nuestro punto de vista su aportación abre perspectivas de investigación. Por primera vez tenemos los historiadores un proyecto internacional, una confrontación de métodos históricos… Todo un reto académico.
De hace tres años a ahora hemos creado un seminario en la Sorbona, un Seminario de Shoa que se llama “escribir la Shoa en la actualidad”. Algunos aportes abren nuevas perspectivas de investigación. Entonces, esto es un foco de debate y de discusión, siempre provechoso y muy novedoso.
Quiero decir que es importante tener a Yahad In Unum y a Dubois aquí mismo.
Dicho esto, estamos en una sesión dedicada a la Memoria.

[…] He intentado adaptar el tema a las problemáticas de la Memoria. Vais a ver que la cuestión de la memoria es esencial en varios aspectos. Primero hubo la memoria viva. Luego los debates sociales fuertes a partir de los años 60 y la cuestión de la transmisión generacional.
Actualmente, muchos testigos han desaparecido. Quedan los más longevos, pero desaparecerán. El problema es cómo enseñar sin testigos de aquella época. Por tanto, esto es un reto enorme porque además, lo que impacta mucho es que aplastados por enormidad del crimen, los historiadores han sido tímidos en la metodología.

La obra de Dubois, enfrentando fuentes, etc. Esto lo hicieron algunos pioneros pero no se ha vuelto a hacer hasta ahora.
Mantener la memoria de estos acontecimientos es un reto.
Uno de los intereses de mis investigaciones siempre ha sido la cuestión de decidir los nazis sobre la cuestión judía.
Por qué me planteo esto. Es importante decir que este crimen sin parangón, la masacre de los judíos, se ha realizado en un tiempo muy breve. Tenemos un enfoque sobre las primeras masacres en Polonia desde la invasión alemana; pero de ahí a la Shoa en su máxima intensidad, entonces hasta el discurso famoso de Himmler a los SS, no tenemos demasiado tiempo ante nuestros ojos.

Si me baso en los datos facilitados hasta ahora, tenemos la idea de que por ejemplo, en Ucrania, tenemos más de 500 000 víctimas en un semestre del 41. En el 42 aparece una aceleración. En el 43 también tenemos muchas víctimas. Es interesante apuntar a esa aceleración. Es importante analizar la relación centro – periferia de Berlín al crimen efectivo.

Mi formación de Historiador es más clásica. He intentado reconstruir algo en términos más de cronología.

Dubois ha hecho cosas más amplias e inter disciplinares. Me pregunto por la relación entre Berlín y lo que se ejecuta a día de hoy. Cómo se hizo eso y se adaptó al terreno y se pensó en las soluciones sobre el terreno. Cómo se imaginaron los métodos para cumplir las órdenes.
A la vez, hay toda una corriente historiográfica que se desarrolló en los 80 y que tendió a disolver la responsabilidad central, acentuando y cargando la culpa sobre las periferias.

En realidad, hoy vemos que las iniciativas se multiplicaron, y en Berlín solamente se avaló lo que ocurrió a los judíos.

No podemos imaginar una masacre de esta intensidad si no entendemos el modo en el que centro y periferia se relacionan y coinciden o no.
Dos elementos de reflexión:

- Nuestras categorías de análisis dicen que un régimen autoritario es centralizado. Esto es cierto solamente en parte. Una de las características en la historiografía de los 90 a hoy, vemos que mientras el centro ejerce un poder claro, los subordinados tienen margen amplio para elegir las políticas. La idea es que mientras se cumpliera el objetivo, no importaban los medios. Es algo muy aplicable al Nacional Socialismo. Tal vez, sepan ustedes que hubo un debate entre historiadores para pasar de la masacre parcial de hombres a una masacre total de las comunidades judías. Hay una dificultad para poner en coherencia y relacionar lo que sabemos de esas cronologías. Sobre este tema, se sumaron todos los trabajos de los años 90 a hoy, que destacaron varias unidades implicadas en la masacre de judíos en la URSS. Nos cuesta relacionar todo esto y nos interrogamos por el modo en el que se tomaban las decisiones en los distintos niveles de la jerarquía nacional socialista. El modo en el que Hitler impulsaba la idea era clara para los subordinados, pero a veces bastante sibilina, no clara. Un ejemplo sencillo es la repetición el 30 de Enero del 41 de lo que Hitler llamó la profecía y que relacionaba la guerra mundial con la masacre de los judíos. Los historiadores en la actualidad hablan de esa repetición de la fórmula con sutilidad. A partir de ahí, los historiadores comentan la forma en la que Hitler daba instrucciones a los einsatzgruppen, por ejemplo. La sensación o la tesis que defendí en mi trabajo sobre Heydrich es que había una relación entre soviéticos y judíos. En cuanto se ganara la guerra se debía poner en marcha la solución final de la cuestión judía empezando por la URSS. El término empleado era “eliminación” y tiene un alcance de genocidio desde mediados de los años 30. A partir de finales de Julio, los nazis y Hitler el primero, habían anticipado un calendario muy breve. Pensaban que la URSS capitularía pronto. La solución final era entonces un horizonte muy cercano. No pensaban que la URSS pudiera resistir. Esa capacidad de resistencia lleva a un deslizamiento en las formas utilizadas por Hitler y, en el terreno, se lee más ampliamente la autorización de matar, incluyéndose a más mujeres y más niños para llegarse ya en Agosto de 1941 a masacrar comunidades enteras. Los nazis, que habían anticipado una victoria muy rápida, vieron torcerse sus objetivos. Primero pensaban empezar con una deportación hacía el Este. Los nazis se vieron ante esto. ¿Qué hacer sin territorios de deportación en el Este?. Están cerca del frente o no se pueden usar por otras razones. En la jerarquía y en el terreno se viene a interpretar que hay que proceder a matar in situ. El razonamiento se desplaza desde Rusia al centro de Europa, ya que se pensó que habría campos de tránsito, que se llevaría todo al Este. Con todo, los ensayos técnicos se aceleran y se intenta matar sin que el Este encajara en las tesis originarias. Hitler da el impulso, pero es seguido por Himmler y otros, y por los jefes nazis sobre el terreno. Se intenta mantener el calendario, pero esa aceleración lleva al régimen rápido al genocidio. Es la intensificación de la masacre. La policía pasará a ocuparse de masacres también. Vemos estas operaciones hasta Otoño de 1941. Hitler era quien tomaba las decisiones sobre todo esto. Su responsabilidad personal es clara, y pensaba que había de llevarse esto a cabo aún sin consumarse la victoria sobre la URSS. En Noviembre del 41, Hitler empieza a hablar ya de ideología y del modo en el que la ideología debe vencer. La solución debe darse aún sin terminar la guerra. Para los nazis se trataba a la vez de responder a una cuestión práctica. En ese contexto de guerra que se radicaliza, la ideología justifica las matanzas de judíos antes de acabar la guerra. Hitler estaba convencido de una conspiración judía contra Alemania.

- Tenemos una dificultad añadida: el factor del tiempo. Por ello, los líderes nazis tenían que cumplir con ciertos objetivos. Estos pensaban en plazos, y esto es lo que gira a Hitler hacía el genocidio. El objetivo ideológico importante había que mantenerlo y según las circunstancias, acelerarlo. El 9 de Junio de 1942, después del funeral de Heydrich, se explica a los SS que en un año la expulsión de los judíos debe haber terminado. Esa obsesión por el tiempo es importante.

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